Parques y plazas de Sevilla

Sevilla es una ciudad alegre, vital y llena de un encanto único por eso, con justa razón, se dice que “Sevilla tiene un color especial”. Pasear por sus calles y toparse a cada paso con sus hermosos parques es una verdadera delicia, igual que descubrir sus plazas y rincones  llenos de historia y tradición.

No hay visita a Sevilla que esté completa sin un paseo por plazas y parques emblemáticos como la Plaza de España, los Jardines de Murillo o el Parque de María Luisa, donde es fácil toparse con la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer, mientras el sonido de los cascos de los caballos y el revoloteo de las palomas, contribuyen a crear un ambiente idílico muy especial.

Principales parques de Sevilla

Parque de María Luisa

Recogido en canciones, narraciones y poesías, el parque de María Luisa es el mayor y más antiguo parque urbano de Sevilla y, con toda seguridad, el más importante en el corazón de los sevillanos.

Lo que hoy es el Parque de María Luisa era, a mediados del siglo XIX, los jardines del Palacio de San Telmo, pero éstos fueron donados a la ciudad en 1893 y desde ese momento están abiertos al público.

La mayor transformación del parque tuvo lugar durante los primeros años del siglo XX, como parte de los preparativos para la Exposición Iberoamericana de 1929. Fue con ese motivo que se realizaron obras en el interior del parque como en la Plaza de América y la construcción del Pabellón de Bellas Artes (sede actual del Museo Arqueológico), del Pabellón Mudéjar (que hoy alberga el Museo de Artes y Costumbres Populares) y del Pabellón Real.

Fue también para la Exposición Iberoamericana, que se construyó una de las zonas más representativas del Parque de María Luisa: la Plaza de España.

En las 34 hectáreas de este pulmón verde de Sevilla, hay una enorme variedad de vegetación salpicada de estanques, glorietas, fuentes, caminos, esculturas y un sinfín de rincones llenos de encanto. Uno de los más poéticos es la Glorieta de Gustavo Adolfo Bécquer, en cuyo centro hay una escultura del poeta acompañado por tres figuras femeninas inspiradas en la Rima X “El amor que pasa”.  Es quizá el rincón más romántico de todo Sevilla.

Plaza de España

Aunque forma parte del Parque de María Luisa, la Plaza de España es un símbolo de Sevilla por sí misma, en el que vale la pena detenerse con calma para disfrutar de cada uno de sus detalles.

En realidad no es sólo una plaza sino un conjunto arquitectónico cuyo edificio principal, una enorme media luna abierta a la gran explanada, fue diseñado para ser el más importante de los que se levantaron para la Exposición Iberoamericana del ’29.

Todo en la Plaza de España confiere al lugar un ambiente bucólico y romántico, que invita a pasar en ella largas horas de tranquilidad. A eso contribuye el canal de agua que la rodea, que permite a los visitantes un relajado paseo en barca.

Aunque quizá lo más característico de la plaza sea la decoración de cerámica del gigantesco edificio. En sus paredes, con sus 48 bancos, hermosos azulejos pintados representan a todas las provincias españolas con sus escudos, mapas e imágenes de hechos históricos importantes de cada una de ellas.

La majestuosidad y peculiaridad de la Plaza de España ha hecho que sea elegida como locación de películas de cine como Lawrence de Arabia, El viento y el león o Star Wars Episodio II: El Ataque de los clones.

Plaza de América

Uno de los pasatiempos favoritos de sevillanos y visitantes es dar de comer a las palomas que se reúnen todos los días en la Plaza de América, que en estricto rigor, también forma parte del Parque de María Luisa.

Pero la Plaza de América tiene su carácter propio, más tranquilo que la plaza de España, constituye una zona más familiar, relajada y con menos turistas (aunque siempre hay algunos).

En su interior destaca la Glorieta de Cervantes, un octógono con bancos cubiertos de azulejos pintados que muestran escenas del “Don Quijote de la Mancha”, así como la indicación de las fechas y lugares más importantes en la vida del más grande escritor español de la historia.

Jardín de las Delicias

Separado del Parque de María Luisa por el Paseo de las Delicias (o Avenida de la Palmera), este jardín, también llamado Jardines de las Delicias, forma parte de este enorme complejo de áreas verdes sevillano, pero conserva sus propias señas de identidad.

Paseos, glorietas, praderas verdes, fuentes, esculturas y una abundante vegetación proveniente de distintos países (especialmente de Latinoamérica) dan a este jardín un carácter especialmente escénico y romántico, por el que dar un paseo vespertino es una verdadera delicia.

Jardines de Murillo

Los Jardines de Murillo son otro de los principales parques de Sevilla y constituyen un encantador paseo entre ficus, naranjos, magnolios, palmeras y otras especies de árboles que procuran al caminante una agradable y refrescante sobra durante los cálidos días del verano sevillano.

Los jardines limitan con el Alcázar de Sevilla y en su día los terrenos formaban parte de las huertas del palacio. Durante un tranquilo paseo por los Jardines de Murillo (nombrado así en homenaje al famoso pintor) es posible apreciar todavía una torre y partes de la antigua muralla.

Glorietas, fuentes y esculturas, una de ellas del famoso personaje Don Juan Tenorio, salpican este espacio encantador y lleno de un aire romántico atemporal.

Parque del Alamillo

Ubicado en la isla de la Cartuja, este enorme parque de Sevilla fue concebido con motivo de la Exposición Universal de 1992. Es un lugar perfecto para pasear, hacer ejercicios y disfrutar del día al aire libre.  En su interior hay dos lagos con observatorio de aves, un gran vivero diseñado para la Expo ’92 y un invernadero.

Durante todo el año se realizan actividades recreativas y culturales dentro del parque, pero la agenda está especialmente activa durante el verano, los meses de julio y agosto, cuando se celebran Los Veranillos del Alamillo.

Parque de San Jerónimo

Localizado en la parte norte de Sevilla y comunicado mediante un puente con el Parque del Alamillo, el Parque de San Jerónimo es otra gran área verde de la ciudad, que nació como vivero donde se aclimataban las plantas procedentes de todo el mundo, llegadas a la capital andaluza con motivo de la Exposición Universal de 1992.

Quien disponga de tiempo suficiente para llegar al parque de San Jerónimo podrá ver una enorme y curiosa escultura conocida como El Huevo de Colón, aunque su nombre oficial es “El Nacimiento del Hombre Nuevo”. La imagen del descubridor de América de pie y sosteniendo un gran mapa con las tres carabelas, se levanta dentro de un gran huevo de 45 metros de altura formado por las velas y cuerdas de las tres embarcaciones con que Colón llegó al Nuevo Mundo. Esta gran escultura de bronce fue un regalo del ayuntamiento de Moscú a la ciudad de Sevilla.

Alameda de Hércules

Esta hermosa alameda con su gran área ajardinada, es la más grande de su tipo dentro del casco histórico de Sevilla, y debido a que tuvo su origen a finales del siglo XVI (1574) se le considera el parque público más antiguo de España y de toda Europa.

Las dos enormes columnas que hacen las veces de puerta de entrada son de origen romano, provienen de los restos de un templo del siglo II y sobre ellas se encuentran las estatuas de Hércules y Julio César. Las dos columnas justo al otro extremo de la Alameda de Hércules son mucho más nuevas, se añadieron a mediados del siglo XVIII y los leones que las coronan portan los escudos de España y de Sevilla.

Años atrás, la Alameda de Hércules y sus alrededores no tenían muy buena fama, pero la zona se ha recuperado y hoy en día es un lugar perfecto para salir a pasear y tomar algo durante las cálidas noches de verano, en las terrazas de la zona.

Jardines de la Buhaira

A pesar de que son poco conocidos por quienes visitan Sevilla, quien disponga de tiempo no se arrepentirá de dar un paseo por los Jardines de la Buhaira, donde se encontrará con un enclave lleno de historia.

Durante la época del esplendor árabe, el califa mandó a construir un palacio de descanso con un gran jardín lleno de árboles frutales que con el tiempo fue conocido como la Huerta del Rey. A día de hoy, además de pasear por los jardines, se pueden ver los restos del palacio musulmán, junto con la gran alberca utilizada para acumular agua.

Prado de San Sebastián

El prado de San Sebastián es otro de los agradables parques de Sevilla perfectos para pasear. Viéndolo en la actualidad, tranquilo, lleno de vegetación, bancos y fuentes de agua, nadie se podría imaginar que siglos atrás se trataba de un lugar sórdido al que nadie quería acercarse ya que allí se encontraban las hogueras donde la Santa Inquisición quemaba vivos a muchos de sus sentenciados a muerte.

Más adelante, entre 1847 y 1973, lo que hoy se conoce como el Prado de San Sebastián jugó un papel mucho más alegre, como recinto de la tradicional Feria de Sevilla, hasta que ésta fue trasladada a un lugar mucho más grande. Hoy, con la vegetación renovada, es otro de los oasis verdes de Sevilla.

Principales plazas de Sevilla

La Plaza Nueva

Aunque oficialmente ha tenido muchos nombres a lo largo de su historia, el primero y el más conocido es el de Plaza Nueva. Esta plaza es el corazón de la ciudad de Sevilla y en estricto rigor se trata de la Plaza Mayor de la ciudad.

A la plaza Nueva da la fachada principal del Ayuntamiento de Sevilla y está rodeada de edificios de especial belleza arquitectónica que vale la pena detenerse a contemplar, como el edificio de Telefónica con su torre esquinada inspirada en la Giralda. La enorme escultura en el centro de la plaza tiene como personaje principal al rey San Fernando montado a caballo.

En la Plaza Nueva desembocan varias de las principales calles comerciales de la ciudad, quizá por eso siempre está llena de gente paseando o tomándose un descanso. Se trata, sin duda, de uno de los lugares más populares de encuentro y celebración de la capital hispalense.

Plaza del Triunfo

Paso obligado para quienes visitan Sevilla, la plaza del Triunfo es el espacio peatonal y ajardinado que conecta tres de los principales atractivos turísticos de Sevilla: la Catedral, el Archivo de Indias y el Alcázar.

Sus bancos, a la sombra de los árboles, son un popular punto de encuentro y de descanso, sin olvidar que por allí transitan los tradicionales coches de caballos que recorren el casco antiguo de la ciudad.

La plaza debe su nombre al monumento o “Triunfo” levantado para señalar el lugar donde se concluyó la misa del día de difuntos, interrumpida a causa del gran terremoto de Lisboa de 1755. El templete en la parte alta acoge una imagen de la Virgen María con el Niño, también conocida como La Virgen del Triunfo, a quien se dedicó el monumento en agradecimiento por su protección durante el terremoto que también causó graves daños en Sevilla.

Plaza del Museo

Salpicada de grandes ficus, jacarandás, palmeras y naranjos, la plaza del Museo es un delicioso espacio verde en pleno corazón del centro histórico de Sevilla. Aunque desde su creación como plaza pública, hace más de siglo y medio, se ha transformado en varias ocasiones e incluso se la ha conocido con otros nombres, su nombre actual se debe a que en uno de los lados de la plaza se encuentra el hermoso edificio (antiguo convento de la Merced) que alberga el Museo de Bellas Artes.

En el centro de la plaza del Museo destaca el monumento al pintor Bartolomé Esteban Murillo, uno de los pintores barrocos más importantes de España, nacido en Sevilla a principios del siglo XVII.

Es famoso el mercadillo de arte dominical que desde hace años se instala en la plaza del Museo, convirtiéndola en un museo al aire libre, lleno de vida y color. Un paseo de domingo por la mañana por esta plaza es una actividad más que recomendable, aunque sólo sea para ver el ambiente.

Plaza del Cabildo

Pequeña y poco conocida, la plaza del Cabildo es una encantadora placita cercana a la Catedral con una peculiar forma semicircular dada por el único edificio que la rodea en su lado curvo. Columnas de mármol y arcadas decoradas con frescos sostienen las tres plantas del edificio.

Vale la pena visitar la plaza del Cabildo para apreciar su particular forma, pero si es posible es mejor ir el domingo por la mañana, cuando en su interior se instala un mercadillo de filatelia, numismática y otras curiosidades.

 

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