Barrios de Sevilla

Callejon de la Inquisicion en Triana Barrios de Sevilla

Puede que sea por su cielo de azules intensos, por la resplandeciente luz del sol que llena de un brillo especial sus calles, por el suave murmullo del río al cruzarla mientras de dirige imperturbable hacia el mar o por el dulce aroma de azahares que se respira en sus barrios y plazas. Puede que sea por la alegría y el carácter abierto de sus gentes o quizá por esa mezcla de culturas y religiones que hace que nadie se sienta extraño. Quizá sea por su comida o por su música, o por muchas otras cosas, el caso es que quien visita Sevilla se enamora de ella.

Sumado a todo lo anterior, Sevilla es una ciudad monumental, con un importante número de edificios históricos, casas-palacio, museos, parques y otras atracciones que son imperdibles, sin contar con un sinfín de actividades para todos los gustos y todas las edades. Así que cada quien encontrará su propio motivo para amarla, eso es seguro.



Sin embargo, más allá de visitar lugares y hacer cosas, perderse sin rumbo por las plazas y callejuelas de los barrios típicos de Sevilla, es sin duda la mejor manera de descubrir sus secretos.

Como cualquier ciudad importante, administrativamente Sevilla está organizada por barrios o distritos, 11 para ser exactos, y varios de ellos son de visita obligada. Entre sus calles están los lugares más emblemáticos de la ciudad, los paseos más bonitos, los rincones con más encanto y también los mejores bares donde tomar un buen vino, probar excelentes tapas y disfrutar de buena música.

El barrio de Santa Cruz, el corazón de Sevilla

El barrio de Santa Cruz de Sevilla está ubicado en lo que siglos atrás fue la antigua judería. Es fácil imaginar cómo era la vida en esa época al recorrer sus callecitas estrechas y laberínticas. Casitas muy juntas que casi parecen abrazarse. Se dice que se diseñaron así para crear corrientes de aire y hacer más soportable el intenso calor del verano.

Santa Cruz es una de las zonas turísticas de Sevilla por excelencia, porque ocupa el corazón del casco histórico de la ciudad. Aquí están tres de sus principales monumentos: la Catedral con su alta torre-campanario conocida como la Giralda, el Archivo General de Indias y el Real Alcázar.

Pero no basta con visitar el barrio Santa Cruz de pasada o verlo sólo de camino a los lugares más conocidos y emblemáticos. Lo mejor es dedicar un tiempo a perderse sin rumbo entre sus calles, ya que esa es la mejor manera de conocerlo a fondo.

Los famosos patios de Sevilla se abren aquí como en ningún otro lugar, ofreciendo el aroma de sus miles de flores a los caminantes. Callejuelas que desembocan en encantadoras placitas adornadas con fuentes y cruces, casas señoriales, bares tradicionales, lugares llenos de historia y de leyendas, eso y más se puede encontrar al visitar uno de los barrios más típicos de Sevilla.

No debe faltar una visita a la “Hostería del Laurel” donde corría sus aventuras el famoso personaje Don Juan Tenorio o dar un paseo por las calles que un día recorrió el famoso pintor Bartolomé Esteban Murillo, quizá pensando en pintar sus Vírgenes Inmaculadas.

Barrio de Triana, el más famoso

Si el barrio de Santa Cruz es el corazón de Sevilla, el barrio de Triana es su alma. Triana es sinónimo de música -flamenco para ser exactos-, baile, cante, arte, artesanía y tradición. Cuna de artistas y toreros, ninguna visita a Sevilla está completa sin un largo paseo por sus calles.

Enclavado a orillas del río Guadalquivir y conectado con el casco histórico por el puente que lleva su nombre, el barrio de Triana es uno de los más antiguos de Sevilla (se han encontrado restos romanos). Entre sus callecitas adoquinadas se pueden encontrar excelentes bares de tapas, tiendas de azulejos sevillanos y preciosas iglesias que guardan algunas de las imágenes más famosas y queridas de las que salen en la procesión de la Semana Santa Sevillana como El Cachorro o Señor de Triana (Cristo Crucificado).

Varios restaurantes de excelente calidad se han instalado justo en la margen del río y desde sus terrazas se tienen vistas maravillosas de la zona monumental de Sevilla.

El barrio lleva el nombre del famoso marinero Rodrigo de Triana, que según dice la historia, fue el primero en avistar tierras americanas. Una escultura de este marinero puede verse en este barrio que lo vio nacer.

A diferencia de Santa Cruz, el barrio de Triana no es monumental ni está lleno de atractivos turísticos (aunque tiene algunos importantes como el Monasterio de la Cartuja y el Castillo de San Jorge), sin embargo conserva ese carácter marinero y bohemio que hace las delicias de quienes quieren alejarse de las aglomeraciones de las zonas turísticas e internarse en el verdadero espíritu sevillano.

Barrio del Arenal, la puerta al nuevo continente

Elegante y tranquilo, el barrio del Arenal ocupa hoy lo que un día fue la ajetreada zona portuaria de Sevilla, puerta del comercio con los dominios españoles de ultramar. El barrio se extiende entre el puente de Triana y el Puente de San Telmo y limita con el barrio de Santa Cruz.

Como muestra de su pasado portuario y comercial todavía queda la hermosa Torre del Oro, donde algunas leyendas (no documentadas) cuentan que se almacenaba el oro y la plata procedentes de América. También es posible ver aún el edificio que acogía las antiguas Atarazanas Reales, lugar de construcción y reparación de los barcos que surcaban el Guadalquivir en su camino hacia el mar.

En la actualidad, el carácter del barrio del Arenal se ha transformado y hoy en día entre sus calles se respira ambiente torero y religioso por igual. El barrio alberga la Plaza de Toros de la Maestranza, uno de los monumentos más representativos de Sevilla que es una ciudad taurina por tradición y, varias de las hermandades y cofradías más importantes que procesionan durante la Semana Santa.

El barrio del Arenal es sin duda uno de los barrios más típicos de Sevilla, donde se respira un ambiente especial, lleno no sólo de historia y tradición, sino también de modernidad, con buenos restaurantes y animados locales nocturnos.

Barrio de la Macarena, lleno de fervor religioso

Otro de los barrios tradicionales de Sevilla que vale la pena visitar es el barrio de la Macarena y conocer, entre sus muchos conventos e iglesias, la que sin duda es la más importante, la Basílica de la Macarena.

Es un error común pensar que el nombre del barrio se debe a la imagen de la Virgen, pero en este caso no es así sino al revés, es la Virgen (una hermosa talla en madera del siglo XVII) la que es conocida con el nombre del barrio, aunque en realidad su nombre completo es María Santísima de la Esperanza Macarena Coronada. La Virgen de la Macarena es una de las más amadas por los sevillanos.

El barrio de la Macarena está ubicado en la zona norte de la ciudad y no es considerado un barrio turístico, sin embargo, quien dedique tiempo a visitarlo se llevará gratas sorpresas ya que se trata una zona habitada desde hace mucho y que guarda hermosas joyas arquitectónicas, en su mayoría de carácter religioso.

Entre esas joyas está una parte de la antigua muralla almohade del siglo XII (sólo quedan restos aquí y en el  Alcázar); el Palacio de las Dueñas (residencia de los duques de Alba); el Antiguo Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre (actual sede del Parlamento Andaluz) y varias iglesias de estilo gótico-mudéjar que tienen un valor arquitectónico importantísimo para la ciudad.

Otros barrios para visitar en Sevilla

Aunque las anteriores son las zonas más turísticas de Sevilla y las que más monumentos e historias guardan, no son los únicos barrios que merecen ser conocidos. Quien disponga de tiempo y quiera conocer más a fondo la capital andaluza puede recorrer tranquilamente otras zonas y empaparse del espíritu de la ciudad.

Por ejemplo, el barrio de los Remedios es conocido porque cada año acoge la tradicional Feria de Abril, donde se da cita lo mejor de la cultura sevillana. En el antiguo Convento de los Remedios, que dio nombre al barrio, funciona hoy en día el Museo de Carruajes, un lugar muy interesante para visitar, especialmente con niños.

En la zona este de Sevilla se extiende el gran y moderno barrio de Nervión que se caracteriza por su amplia oferta comercial y de ocio. Es aquí donde están el Estadio del Sevilla y la Estación de AVE de Santa Justa. Como restos de su pasado en el Nervión quedan aún los antiguos Caños de Carmona, restos del antiguo acueducto romano que proveía de agua a la ciudad.

Otros dos barrios interesantes son San Vicente y San Lorenzo, ubicados al oeste del centro histórico de Sevilla. Sus grandes casas y palacetes dan testimonio de que en la antigüedad la zona estaba llena de huertas. Dos de los lugares más importantes de esta parte de la ciudad son la Basílica del Gran Poder, lugar de gran devoción y peregrinación no sólo de sevillanos; y el Museo de Bellas Artes, ubicado en el antiguo Convento de la Merced.

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